Testimonios

Nacimiento de Albertina

Quiero empezar diciendo que la llegada de Albertina a nuestra vida fue soñada, tal cual nos la imaginamos, como la deseamos y eso sin dudas tuvo que ver con haber comenzado el grupo de eutonia a los casi 3 meses de embarazo, llegamos con muchas preguntas algunos miedos y muchas ganas de transitar ese tiempo acompañados y con conciencia de lo que se venia, unidos, conectados con este bebe que nos estaba eligiendo. Así que hoy pienso que después de todo no podría haber sido de otra manera.
A pesar de no haber sentido nunca una contracción, durante la ultima semana tuve una necesidad fuerte hablarle mas a mi bebe, que sabio es el cuerpo, decirle que la estaba esperando, que le daba la bienvenida, que la soltaba y que estaba feliz de que llegara a nuestra vida, le mostraba el canal por el cual iba a pasar cada vez que me bañaba y nos comunicabamos mucho con Fran por las noches en la cama. Ya al medico le había dicho cuando me quiso dar su teléfono que las dos semana siguientes igual lo veía en las consultas y que después de la tercera a si que se prepare para recibir mi llamada... y tal cual ja medio bruja la madre.
El Domingo 28 mientras volvíamos del cumpleaños de mi sobrino (yo ya estaba cansada que en cada evento me dijeran la cara de parturienta que tenia, que la panza estaba que explotaba, que en cualquier momento nacía, etc,etc,etc, de hecho habíamos dicho a familiares y amigos que la fecha era una semana después, para que no estén preguntando y poniéndose y nos ansiosos) en el colectivo sentí lo que crei una contracción, pero me tocaba debajo del ombligo y no estaba duro como la rodilla o la frente, como habían dicho en el curso de reparto, así que nos quedaba la duda, pero nos puso alerta, eso fue como a las 19 hs y nada... mientras nos imaginábamos la posibilidad de que se desencadenara, algo que nos habíamos imaginado tantas veces, Fran que siempre se lo imagino por la noche, nunca en medio del trabajo ja y pensábamos que la mañana siguiente venia el pintor y los del cable a conectarlo... una mañana complicada y concurrida para nacer. Como a las 23hs comenzó otra vez esa sensación, esa dureza en la parte de arriba, como en la boca del estomago, pero en forma rítmica, cada 15 minutos, no dolía, pero era raro, como un retorcijon de estomago, un dolor de ovarios... y entre cada contracción nos quedábamos dormidos, y parecía que pasaba una hora, y las oooo nos acompañaban, Fran se despertaba, yo le avisaba que venia y empezaba a hacer las ooo. Me tomaba la mano y entre medio de cada una yo le hablaba a la bebe para que se prepare, que ya faltaba poquito para estar los 3 juntos.
Y así pasamos la noche cada vez un poco mas fuertes, a la madrugada me hacían cambiar de posición, pero se llevaban.
A las 5 de la mañana le cancelamos al pintor y seguimos. A las 8 ya eran cada 5 minutos, Fran comenzó a organizar su trabajo, iba y venia del laboratorio a casa (adelante a atrás) y yo con las contracciones, y con ganas de desayunar pan con manteca, así que me fue a comprar y desayunamos juntos, por ultima vez de a dos. Y use la pelota y me masajeaba la pelvis, y él me masajeaba la cintura y me tomaba de los brazos y escuchamos música, Lisandro Aristimuño, Ana Prada y Mercedes Sosa y nos Balanceamos un poquito y le pedí que ya no se fuera de mi lado, que ya sola no podía ni quería y llenamos la bañera y eso me calmo un montón y saco las ultimas fotos a la panza.
Asi como quien no quiere la cosa se hicieron las 10 de la mañana y ya habían pasado las dos horas recomendadas para llamar al doc, pero cuando lo llamamos nos daba APAGADO (o fuera del área de cobertura¡) así q decidí que me atendiera cualquier medico, que yo ya estaba lista, y llamamos a la guardia para avisar que estábamos yendo con dos horas de contracciones cada 5 minutos, pensamos que quiza el doc estaría en la clinica... y esperamos media hora mas para pedir el remis y terminamos llegando con mas de 3 horas de contracciones. En el remis le pedí a Fran el chocolate y me seguí mimando a Mi y a la bebe que ya era un hecho su pronta llegada, ibamos haciendo las oooo y el señor iba despacito en las cunetas y yo le sonreía agradecida por el espejo. Llegamos a la clínica santa Isabel, entramos por guardia y al verme quisieron pedir una camilla o silla de ruedas, les dije que estaba bien, que iba caminando, y me mandaron a revisar, pregunte por mi doctor y entre titubeos me dijeron que estaba de viaje que había fallecido el padre¡ tremendo, así que me deje hacer tacto por la doc de guardia y me dijo, nunca me voy a olvidar, ``ah pero hiciste todo el trabajo de parto en casa, estas de 9 de dilatacion`` yo que rogaba estar de al menos 7, pensaba en mi sobrina que había tenido al bebe hacia 2 semana, ella llego con 7 y a las dos horas nació y yo estaba ahí con 9, no lo podía creer y me empecé a reír, de alegria, de nervios, y Fran se reía conmigo y me decía viste Solchi SOS una genia y me mandaron directo a la sala de partos al cuarto piso y fui caminando y cuando llegue me dijeron, SOS vos la que venia con contracciones¿ ay nena que en cualquier momento se te rompe la bolsa (y que mejor no¿) y la vi a la partera Esther y me alegre de q estuviera ella y me dijeron que me iba a atender el doctor Altuna (doctor del cual yo me había cambiado¡ no lo podía creer, pero cuando lo veo no era... era el hermano fiuuuuu) ahí me cambiaron rápido, me agarraban contracciones, Fran que se fue a hacer los papeles y yo con miedo a que no llegara, me acostaron, me pusieron suero, les pedí que no me pusieran oxitocina y me dijeron que si era necesario, si yo no hacia bien la fuerza me la iban a poner, me preguntaron si queria peridural y les dije que no, y me decían que no sabia lo que estaba pidiendo, y por suerte llego mi amor, para responder por mi. Ya eran las 12.30hs y todo lo demás fue rapidísimo, de repente me decían hiciera pis y caca y yo no entendía lo que me pedian "queres que puje¿" me desconcentraban tantos pedidos, que no grite q el bebe iba a nacer deprimido, que le levantara las manos qué ella apoyaba en mi panza, q no perdiera el aire,etc.
Por suerte Fran me decía al oído q pusiera firme el diafragma, que lo estaba haciendo muy bien.
A mi me temblaban las manos y las piernas, sentía que hacía toda la fuerza y que no alcanzaba, q me dolía y que eso era por la oxitocina y me decían que no me descontrole y yo me sentía tranquila, y cuando sentí que no podía mas Fran me dijo una frase fundamental "ahí le veo el pelito Solchi ya sale" me dijeron q frene el pujo que estaba con vuelta de cordón y me asuste, frene, venia con la manito en la frente y en dos pujos mas salio mi reina. Fran no paraba de llorar y yo que no entendía nada hasta que me la pusieron en el pecho y lloramos los dos y ella nos miraba con los ojos bien abiertos, sin llorar, le di la bienvenida, le dije que la amaba, que estaba feliz con su llegada y al ratito se la llevaron a limpiar y pesar. Nació a las 12.50, con 3,070kg y midiendo 49cm.
Perfecta y bella, Albertina nuestra princesa amada, con sus pelos largos y morochos para llenarnos de felicidad.
Hoy ya en casa, acomodos y enamorados, lo recordamos y no lo podemos creer, que lindo parto, que felicidad, claro que me cocieron, creo que duro mas eso que el parto en si, pero la recuperacion fue rapida y con la bebita a upa todo es mas llevadero.
Aca estamos a pura teta, mimos, besos, aprendiendo lo que es vivir de a tres, durmiendo en la cama grande y con teta a libre demanda... ya nos acomodaremos mejor, r ahora nos disfrutamos asi¡ Gracias Ine por tanto amor, por tanto acompañamiento, no podriamos haberlo vivido tan especial sin vos, sin tus enseñanzas y sin las oooo. Besos a todos los que también conocimos en este tiempo de aprendizaje y amor. 
Sol, Fran y Albertina

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Nacimiento

Sucedió el lunes 30 de abril a las 22.26. Ese día a las 14 teníamos que ver al obstetra. Iba por la semana 38 con una bebita que rondaba los 4,2kgs, motivo por el cual, habíamos decidido con el papa y con el médico “ayudar un poquito”.Había 3cm francos de dilatación y desprendieron un poquito las membranas para que empezaran las contracciones. Me mandó a caminar y que volviera a verlo alrededor de las 18.Camine y camine, respirando, emitiendo la O de tanto en tanto y tratando de poner toda la atención (y la intención) en la zona por donde pasaría mi hijita. Recién a las 17.30 (camino a ver al medico) empezaron las verdaderas contracciones, esas que se cuentan, las que son indicadoras. 19.30 nos internamos en la clínica. Estuvimos en una sala de preparto hasta las 21.30.Fue ahí donde recurrimos a todos los métodos, técnicas, masajes, posturas e idiomas que teníamos al alcance. La O tuvo un lugar importante. Y sobre todas las cosas, el contacto entre nosotros fue lo que nos hizo disfrutar la intensidad de ese momento. Nuestra decisión de no usar la peridural se mantuvo hasta el final. La dilatación fue rápida pero el cuello seguía alto (después nos enteramos que el motivo era una famosa “doble circular”) y así llegamos a la sala de parto. Uno o dos pujos intensísimos para borrar el cuello. Bajando las costillas, respirando, prolongando el coxis, y buscando la mejor posición para mi comodidad y la de mi bebita. Lo mejor de todo fue en el ante último pujo, cuando Marcelo me dijo: Negra, seguí así que le acabo de ver la cabeza. A lo que el médico agregó: Otro pujo como ese y sale. Y así sucedió, el lunes 30 a las 22.26. Nació Lara con 4,086 kgs. Con un parto muy disfrutado por sus papas, sin anestesia, sin episiotomía y con toda la felicidad del mundo.

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Nacimiento de Catalina

Hola Inés!
Mientras Petilina duerme aproveché y fui armando el relato del desembarque.
El 7 de noviembre a las 6.36 nació Catalina por un corto e intenso parto. Justo ese día se cumplían las 40 semanas asi que fue puntual!
En septiembre me acerqué a Inés y empecé con eutonia después de una experiencia que nos desilusionó bastante con una doula. Poco a poco las "o" y el amado cubo se nos hicieron cuerpo! Las hacia en casa y le contaba a Mariano sus usos/beneficios y comenzó a imitarme. Usaba mi ombligo como un canal de comunicación directa con la enana.
En octubre comenzamos a ir los dos y teníamos en exclusiva a Inés para nosotros. Eso fue un lujo porque las charlas, consejos y ejercicios eran focalizados bien en nuestra familia. Catalina respondía desde la panza moviéndose y pareciendo celebrar el espacio cada vez mayor que íbamos construyendo juntas.
Todo el embarazo fue tranquilo y sin ninguna señal de alarma. En los dos últimos controles, sin embargo, mi presión arterial estaba alta, lo cual motivó que tuviera que controlarla a diario y si subía de determinados valores deberían inducir el parto. El obstetra, Dr Jorge Ortega, nunca barajó la posibilidad de una cesárea. "Va a ser un partaso" me decía siempre.
Finalmente, en el control del 5/11 vino la "orden de desalojo": si no empezaba el trabajo de parto sola, el viernes 8 me internaba para la inducción. La presión seguía alta y se cumplían las 40 semanas. ..la beba estaba "completa" y era mejor evitar riesgos. Además aún estaba "alta", yo seguía con la panza de moño asi que necesitaba contracciones para que bajara. Me acordé de un relato de nacimiento que siempre le señalaban la cara de parturienta. .. yo jamás la tuve ni cuando llegué a la maternidad! A mi me cansaban los comentarios del tipo "ahh no sale más".
Ese día salí del control con una mezcla de sensaciones. ..sabía que iba a conocerla el viernes pero no era con una inducción como lo había "planeado". Son cosas que pueden planearse? O se dan asi? En fin... "son diferentes formas de nacer" como hablamos en la última clase con Inés.
Con Mariano caminamos desde el Mater hasta Pacífico para ayudar a que baje e íbamos haciendo las O y diciéndole a Cata que trabajaramos juntas para que naciera "sola". "Cata sin drogas" era el lema y nos reíamos.
El miércoles 6 mariano se fue a trabajar y yo estuve en casa todo el día tranquila, casi sin contracciones y la nena super movediza. Sali, hice compras, le hablaba a la enana para convencerla de salir... Cenamos y sin novedades. A las 00.02 del jueves empezaron las contracciones. Primero cada 20 minutos, después cada 10, 8 y para la 1.30 ya eran cada 5 minutos y duraban entre 45 y 60 segundos. Mientras se intensificaban lavé los platos, puse el lavarropas, tendí la cama sabía que por un par de días no volveriamos...Mariano me perseguía por casa ayudándome y con las pelotas de tenis masajeando durante cada contracción y haciendo conmigo las O. Me metí en la bañera con agua tibia (muyyyyy redomendable!) Y llamamos a la partera cerca de las 2.30. Nos dijo que fuéramos a la maternidad. Mi mamá nos llevaría.
Llegamos a las 3.45. La partera me vio y dijo "ya te digo que no tenes nada"... al revisarme constató la dilatación poca aún, cuello de útero borrado, la beba aún alta y fisura de bolsa. "Hace la internación" le indicó a Mariano y a mi me conectó al monitor. En menos de una hora tenía dilatación completa. Las contracciones intensas, me temblaba todo el cuerpo y las O poderosas. Cata estaba cerca y eso era lo que queríamos!
Me pasaron a la sala de parto para la peridural que durante los primeros 20 minutos fue un relajo. ( La peridural en mi experiencia no evitó ni tapó nada...solo ayudó a mermar un poco el dolor pero las sensaciones seguían ahí y al momento de encajarse y salir se sienten de pies a cabeza!)
El monitorista y la.partera estaban gratamente sorprendidos de las contracciones que tenia! "¿está dinámica sola, sin goteo? " escuché preguntar al monitorista y la partera responder afirmativamente. Sería Cata sin drogas finalmente! Yo hacia las O y el doc decía "hace eutonia" y todos celebraban.
Los primeros 3/4 pujos fueron para hacerla bajar. Como costaba, hicieron esa maniobra con el brazo sobre la panza para ayudarla.
En esos momentos la pregunta de Ines que abría cada encuentro " Cómo sienten el espacio por donde va a pasar el bebé? " tuvo otro significado, tal vez el real. El espacio por donde pasaría Cata era cierto, éramos ella, yo y Mariano (que me recordaba respirar y pasar la lengua por las encías para aflojar) ahí trabajando en equipo. ..juntos a la par!
Durante las siguientes tres contracciones me pidieron que no pujara. La sensación de calor, fuerza y tensión eran más que intensas...ese fue el único momento que recuerdo dolor. Mariano me hablaba al oído diciendo que yo era fuerte y que faltaba poco. La partera dijo que le veía el pelo que "ya estaba". Mientras tanto Ortega se cambió, preparó esos paños esterilizados y grito "ahora puja largo y sostenido" y en ese último esfuerzo salió la enana. Yo tenía los ojos cerrados por la fuerza y Mariano me dijo "abri los ojos que es hermosa". Me la pusieron encima a llanto vivo. Eran las 6.36 y el mundo era perfecto.
Los pujos variaron entre el "bajar las costillas" (mi favorito) y el que me habían enseñado en el curso de pre parto. Yo me concentraba en soltar y aflojar. Al día siguiente tanto la partera como el doctor me felicitaron por la fuerza y la voluntad durante el parto. Será una verdad de perogrullo pero es una experiencia vital intransferible y una sale sintiéndose agotada pero todopoderosa. Ayer mi papá me contó que al verme el jueves al ratito del parto reconoció en mi la misma expresión de mi mamá después de sus partos: "agotada pero plena...sensaciones que la naturaleza nos ha negado a los hombres".
Estamos en casa desde el sábado adaptándonos y conociéndonos. Cata cada día más despierta y nosotros más enamorados entre nos y de ella.
Uff Inés me extendí un poco. ..es el oficio antropológico. Qué más puedo decirte? Te agradezco infinitamente no sólo por "la eutonia" sino por las preguntas, las formas de proponer el trabajo, de acercarte a nuestras vidas y por compartir esta etapa única. Cariños y un beso grande.
Ana

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Nacimiento de Lara

Hola Inés! Acá va lo prometido, el relato del nacimiento de Lara.
El jueves 5 de agosto, fuimos con Santi a lo que finalmente fue nuestra última clase .. Después de hacer los ejercicios con vos y practicar una vez más el pujo con fuerza, volvimos a casa y en la madrugada del viernes comencé a tener las famosas contracciones dolorosas. Al principio venían espaciadas, a razón de dos por cada hora, así que pude dormir un rato. A la mañana siguiente fuimos al obstetra y a hacernos otro monitoreo y allí nos dio la noticia que se acercaba el nacimiento tan esperado, aunque todavía faltaba seguir dilatando. Santi se fue a trabajar y yo volví a mi casa para ultimar detalles del bolso y otras tareas domésticas, mientras las contracciones iban aumentando su intensidad y frecuencia. Por supuesto que desde el primer momento hasta que estuve en la sala de parto, la O me acompañó sin descanso. En la noche del viernes, ya tenía un promedio de seis contracciones por hora pero igualmente sentíamos que no debíamos apurarnos, que teníamos tiempo para ir a la clínica y que era mejor realizar la mayor parte del trabajo en casa. Así que seguimos con la O, que me ayudaba a atravesar el dolor de cada contracción. En la madrugada del sábado 7 de agosto, las contracciones se intensificaron y no pude dormir nada. A las 6 de la mañana, decidimos llamar a la partera para encontrarnos con ella en la clínica. Nos cambiamos, llamamos un taxi y salimos con los bolsos, haciendo la O durante todo el viaje. Al llegar a la clínica, Santi hizo los trámites de admisión y, cerca de las 8, fuimos a cambiarnos para ingresar a la sala de parto. Cuando la partera me revisa, se da cuenta que ya estábamos ahí, ya tenía 7 de dilatación! Decidí pedir la peridural, no quería llegar al momento del pujo sin fuerzas, necesitaba descansar un poco de tantas horas sin dormir y de tantas horas de contracciones. A las 9 de la mañana, hicimos algunos pujos para acomodar a Lara y dejarla en posición para su llegada al mundo. A las 10 llegó el obstetra y después de pujar solamente cinco veces como vos nos enseñaste, Lara asomó su cabecita al mundo a las 10:16 de la mañana. La primera en llorar fue ella y cuando la colocaron sobre mi pecho, los que llorábamos éramos nosotros, nos podíamos creer tanta felicidad. En este momento, la O me acompaña a mí para los dolores posparto y para amamantar y a Lara la tranquiliza cuando quiere dormise o cuando tiene cólicos. Gracias por todo Inés, lo que nos enseñaste en cada clase es un aprendizaje que uno se lleva para la vida y para los próximos hijos. Nos vemos pronto, me encantaría ir a una clase de toque eutónico una vez que pase el frío. Muchos besos!! 
Flor, Santi y Lara

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Nacimiento de Manuel

Querida Inés: Hoy después de 17 días del nacimiento de mi hermoso Manuel voy tratar de poner en palabras la maravillosa experiencia que vivimos junto a Pablo, para compartir con vos que tan bien nos enseñaste y con otros futuros papás para colaborarles aunque sea un poquito con nuestra vivencia.
Comienzo contando que Manu se quedó en la panza de mamá 41 semanas y 5 días (hasta el sábado 10 de diciembre), sí, parece que estaba muy cómodo, y de hecho muy bien alimentado ya que nació con "4,200 kg".
La fecha límite para que naciera Manu se acercaba (42 semanas, que se cumplirían el lunes 12 de diciembre), así que planeamos con los parteros que vengan a casa el sábado a las 10 hs de la mañana para hacerme tacto y con esto posiblemente ayudar a que iniciáramos el trabajo de parto, pero para nuestra feliz sorpresa me desperté dicho sábado a las 6 hs de la mañana con una contracción de dolor; hasta la fecha había tenido durante todo el último mes varias secuencias de contracciones de panza dura sin dolor; la contracción de esta mañana era bien distinta. Me levanté y comprobé que estaba perdiendo el tapón, ¡Manuel al fin nacería!. Otra contracción de dolor, lo desperté a Pablo y le pedí que tomara el tiempo entre contracciones, fueron desde el comienzo cada 5 minutos, me dí una ducha rápida. Volví al cuarto y como las contracciones eran más intensas comenzamos con Pablo a hacer la O, practiqué también algunas posturas de yoga, cuando contamos 1 hora llamamos a los parteros para avisarles que vinieran yaaaaa, las contracciones eran cada 4, cada 3, hasta cada 2 minutos.
Estas se volvieron tan intensas que ya no podía hacer la O, y Pablo la hacía al lado mio, creo que para este entonces yo había vuelto al baño y sentada en el bidet con la cabeza apoyada en el borde del lavatorio me mantenía muy concentrada en tener el suelo pélvico relajado, en cada contracción mantenía la mandíbula y la boca bien abiertas y sentía que verdaderamente esto me ayudaba a estar floja mientras el útero y creo que también Manu hacían su trabajo, sentía cómo él se iba encajando.
Le pedí a Pablo que llenara la bañera y enseguida me metí. Tener a Pablo al lado mio fue fundamental para sentirme segura y muy acompañada, recuerdo que de mi cara brotaba mucho sudor y él me mojaba con una toalla húmeda y fría, además de darme agua fresca de beber, sosteniendo el vaso y mi cabeza. En un tiempo que para mi fueron segundos sentí la necesidad inmensa de comenzar a pujar y así lo hice. A los pocos pujos sentí que algo salia y con Pablo pensamos que ya estaba coronando, me toqué y sentí una pequeña bola no muy dura (cuando luego llegó Fran "el partero" nos explicó que era la bolsa que estaba sin romperse asomando) en ese momento me sentía feliz porque el trabajo de parto estaba siendo muy rápido, Pablo rogaba que llegaran Fran y Naty mientras me animaba diciendo vos tranquila pujá que si nace yo sé cómo agarrarlo.
Llegó primero Fran, recuerdo que tomó los latidos de Manu que estaban perfecto y junto a Pablo comenzó a animarme. A los minutos llegó Naty y supe después que prepararon con Fran el banquito, toallas y no sé cuantas cosas más en el cuarto, entre contracciones vi a Naty muy tranquila (típico de su espíritu) observando sentada en el inodoro.
En un momento me di cuenta que debido al dolor del sacro y del coxis estaba haciendo fuerza como para ir al baño y recordé los pujos que había practicado en las clases de eutonía con Inés (gracias Inés!) haciendo fuerza desde el diafragma, desde las costillas y cambié, pujaba con el diafragma y descansaba respirando lento y profundo, esto también gracias a Pablo que me hablaba y me indicaba cómo respirar en los momentos que respiraba agitada luego del dolor.
Varias veces Fran se acercó para ofrecerme que cambie de postura moviendo la pelvis para ayudar a Manu a salir, yo no queria moverme de la bañera, sentía que ahí el dolor era más llevadero, pero también recordaba que como me estaba indicando Fran, yo habia escuchado testimonios de mamás que decían que el agua las había aliviado pero que habían tenido que salir fuera de la bañera para parir. Así que cuando tuve un respiro de creo unos minutos sin contracciones, tomé fuerza y salí para ir al cuarto, en la puerta del baño tuve una nueva contracción, me puse en cuclillas y pujé una vez más en silencio, pero con la boca bien abierta, sostenida por Pablo y atendida por Naty que tirando toallas debajo mio vio cómo coronaba!, la cabecita de Manu ya se había unido a la bolsa que asomaba. Caminamos unos 3 metros, me senté en el bendito banquito, sosteniéndome de los hombros de Pablo cual pilar frente a mi, con Naty vigilando desde el piso y con Fran a mi espalda haciendo presión en el sacro para aliviar muy efectivamente, con un aceite (me dijo Pablo), ahí no más, si no fue en la 1era, habrá sido en la 2da contracción sentí y dije -¡me arde mucho! . Y Naty me contestó- sí, Ga es que está saliendo. En un segundo Fran me sostuvo y le dijo a Pablo -soltá a Gaby, yo la tengo, recibí a Manu. Pablo se agachó y ya había comenzado la última contracción. Pujé una última vez con la seguridad que me había dado Naty de que Manu estaba naciendo, y así fue que salió todito como de resbalón, sin un desgarro, a las 9 hs 9 min, Pablo lo recibió!. Pasaron unos minutos para que mi hermoso Manuel estuviera en mis brazos buscando mamar, mientras Pablo cortaba el cordón umbilical.
El nacimiento de un hijo por parto natural es la experiencia más maravillosa que puede vivir una mujer.
Gracias mi amor por vivirla conmigo, gracias chicos mis queridos parteros!, y muchas gracias también a quienes me brindaron libros y enseñanzas para sumar todas las herramientas que tuve al momento de dar a luz a mi bebé. Y gracias más que a nadie a Valentina y Manuel (mis 2 hijos) por darme el inmenso placer de parirlos!

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Relato de una mamá cuya hija tiene 6 años. La última vez que vinieron a visitarme Guada tenía 4 años

Ayer pasamos con el 106 por tu barrio y Guada, así como de la nada me dice: "Quiero ir a visitar a la tía Inés".
Yo le pregunto a qué tía (ya que tenemos una tía Inés en la familia) y me dice: "Esa que hacía gimnasia con vos cuando yo estaba en tu panza".
Me morí de amor.....
Yo: - Ah! Pero esa es otra Inés, no la tía Inés.
Guada: - Ah.... No es mi tía? Entonces qué es?
Yo: Bueno, es como una amiga, pero si vos querés que sea tu tía, puede ser tu tía. Vive por acá ella, te acordás?
Guada: Sí! En una casa amarilla! Recién la pasamos! Es cerca de casa?
Yo: Sí, es cerca.
Guada: Bueno, entonces vengamos a visitarla.
Ya lo pide Guada!!! Te tenemos que ir a visitar.
Besos!!!

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La O se propaga. La O en Suiza y con mellizas.

Hola Ines! Aprovecho 5 min de tiempo que las niñas me dejan para escribirte y decirte Gracias!! Por tu mensaje y por acompañarme durante estos meses! La O nos sigue dando resultados maravillosos y el contacto que hemos tenido, aunque mas no sea asi tan virtualmente, para mi fue muy importante. Estamos todos muy bien, cansados obviamente!, pero felices. Espero en breve tener un poquitin mas de tiempo para mandar novedades mas ampliamente y por supuesto mas fotitos.
Te mando un beso muy grande. 
Marian

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Nacimiento de Julieta

Hola Inés!!!!
Ayer volvimos a casa...NACIO JULIETA...fue un parto maravilloso, tal cual lo deseábamos y soñábamos desde hace tanto tiempo y quería contarte todo porque fue tan valiosa tu ayuda y acompañamiento como no podés imaginarte. La fecha probable de parto pasó sin novedades y casi, casi sentía que se me escapaba de las manos la posibilidad de parir pero trataba de mantener todas mis esperanzas. Mientras, cantaba la O, para familiarizar a Juli con ese sonido que iba a redescubrir yo a los pocos dìas. El martes 11/8 fisuré bolsa, sentí que ya estaba ahí de tener el parto soñado y cuando el médico me revisó parecía "soldada" porque no dejaba salir más líquido y no había contracciones. Pero al otro día a la mañana comenzaron las contracciones y no se detuvieron más. Fueron desde un primer momento cada tres minutos...intensìsimas. Solo el canto de la O por parte de Sergio posibilitó que estuviese todo el día en el living de casa con él y nuestra Doula trabajando, cantando, esperando a Juli. Solo la O de Sergio me hacía tolerable absolutamente todo...no podía prescindir de ello. A mi me cansaba mucho hacerla pero él nunca dejó de hacerme escuchar ese maravilloso sonido. Llegamos a la clínica y ya no podía caminar. De un centímetro de dilatación me fui a cinco con un tacto y en media hora (SOLO MEDIA HORA) y con la O llegué a diez. La partera (que tuvo una mínima intervención) le decía a Segio: vení a cantar la OOOOO. No llegó el médico...no hacía falta. En el piso de una sala de preparto, con luz muy tenue y con ese sonido, bajé el diafragma muy pocas veces y LLEGO JULIETA. Yo la saqué y su papá la recibió y el mundo se convirtió en un lugar absolutamente feliz. Ahí quedamos, acostados en el piso un muuuy largo rato disfrutándonos.
Sos a la primer persona que le relato por escrito mi parto y es por eso que estoy llorando taaanto. Vos fuiste una compáñía tan valiosa que además de enseñarnos esa herramienta, nos contactaste con los profesionales que hicieron posible esperar este parto. Demás está decir que el primer berrinche de Julieta desapareció como por arte de magia con la OOOO del papà y que ahora todos en casa se la hacemos. Nos vemos la hora de aprender el toque del bebé para ella...hasta su abuela quiere aprenderlo!. Te mando un GRACIAS y un abrazo inmenso y todo el cariño mío y de Sergio. 
María, Sergio y Julieta

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